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Toda persona debe enfrentar en algún momento el tema de su propia sucesión – ya sea a nivel familiar o empresarial. La transferencia de los frutos de su vida constituye, por lo tanto, un paso muy importante que debe ser bien estudiado.
Existen instrumentos adecuados (Fideicomisos, Fundaciones, Seguros) que le permiten realizar una transferencia ordenada del patrimonio a sus sucesores. Se pueden evitar así eventuales pleitos sobre la herencia, así como una división innecesaria del producto de la herencia (empresas, propiedades inmobiliarias, colecciones de arte) mediante la planificación a largo plazo de su sucesión. Es igualmente posible proveer soporte financiero para la educación y la formación de hijos o nietos mediante instituciones sin fines de lucro, la constitución de un fondo de emergencia u otras consideraciones personales.
Usted puede transferir su patrimonio de acuerdo a ideas muy personales y decidir el grupo de personas o instituciones que serán beneficiadas, así como el momento, la cantidad, el programa y el uso de las distribuciones. Un órgano integro, neutral y objetivo que actúa libre de conflictos de interés le garantiza que su patrimonio será empleado de acuerdo con sus intenciones, aún después de su desaparición física.
- Planificación patrimonial a largo plazo para velar por varias generaciones
- Cumplimiento de sus deseos e intenciones después de su muerte
- Descendencia responsable
- Formación y educación de familiares garantizada
- Dedicación del patrimonio a fines caritativos |